Nombres y fotografías de las víctimas
Las 52 personas tienen nombre y están en el memorial. Reproducir la lista aquí no aporta nada al lector y sí afecta a las familias.
Casino Royale
El jueves 25 de agosto de 2011, por la tarde, un grupo armado entró al Casino Royale de Avenida San Jerónimo 205, en Monterrey, roció gasolina en los accesos y le prendió fuego. Murieron 52 personas, la mayoría por intoxicación con monóxido de carbono y no por quemaduras, porque las salidas de emergencia estaban cerradas con llave. El ataque se atribuye al grupo criminal Los Zetas y el móvil documentado es el cobro de una cuota de extorsión que el establecimiento no pagó.
La hora, en cambio, no está establecida y conviene no inventar precisión: Wikipedia en español fija las 15:50; la edición en inglés, 15:30; parte de la prensa regional habló de las 15:15, y El Financiero, el 6 de noviembre de 2025, escribió «alrededor de las 16:00». El rango es de 45 minutos y no localizamos un documento judicial público que lo cierre.
La cifra oficial es 52 personas fallecidas y es la que usan el Estado mexicano, la CNDH y los tribunales. Según el desglose de Wikipedia en español fueron 10 hombres y 42 mujeres; entre ellas, dos embarazadas, una de siete meses. El Financiero registró además a un ciudadano estadounidense entre las víctimas.
En el memorial y en las declaraciones de las familias aparece con frecuencia el símbolo «52+2». No es una cifra alternativa de muertos ni una corrección de la estadística oficial: es la manera en que las familias cuentan también a los dos bebés no nacidos de las mujeres embarazadas que murieron; Infobae lo recogió así el 26 de agosto de 2026. Las dos cuentas son correctas dentro de su propio sistema, y escribir «54 muertos» sin esa explicación sería un error.
El número de heridos tampoco es uniforme: Wikipedia habla de 10, tres de ellos hospitalizados en estado estable; la prensa de 2025 menciona 11, y algunas crónicas de 2011 llegaron a 12. La CNDH trabajó con un universo distinto: en su Recomendación 66/2012 habla de no menos de 63 víctimas identificadas, contando a personas afectadas que no figuran en las listas de fallecidos ni de hospitalizados.
Aquí las fuentes se separan al doble: Wikipedia en inglés habla de unas 150 personas entre empleados y clientes, y El Financiero de alrededor de 300, sin que ninguna cifra tenga detrás un conteo oficial publicado. Sí coincide que más de 35 personas quedaron atrapadas varias horas y que la planta alta se derrumbó esa misma noche.
El ataque fue muy breve: entre dos minutos y medio y tres minutos desde que llegaron los vehículos hasta que se retiraron. Los agresores fueron entre 13 y 16 personas según Wikipedia en español —la CNDH manejó una cifra cercana a diez—, de las cuales ocho o nueve entraron armadas al local. Llegaron en cuatro vehículos con al menos cuatro recipientes de gasolina, cargados poco antes en una estación de servicio de la zona de Valle Verde. La cifra de «unos 200 litros» aparece solo en El Financiero.
La versión sostenida por la investigación y repetida por la prensa nacional e internacional es el cobro de piso. Al establecimiento se le exigían 130 000 pesos semanales —del orden de 10 a 11 mil dólares al tipo de cambio de agosto de 2011— y el pago no se hacía. Según declaraciones de personas detenidas, la instrucción habría sido asustar al negocio y no matar a nadie: eso explica el móvil, no cambia el resultado.
Es la parte que convirtió un ataque en una catástrofe. El humo produjo monóxido de carbono en un espacio cerrado y sin ventilación de emergencia; las salidas estaban cerradas con llave y la planta alta no tenía salida practicable. La mayoría de las víctimas no murió por el fuego: murió por no poder salir.
Ese detalle es el que las autoridades se reprocharon entre sí en los días siguientes, y el que explica por qué la reforma posterior fue de protección civil y de uso de suelo antes que de derecho del juego.
El establecimiento había abierto en noviembre de 2007. En 2011 hubo una secuencia administrativa documentada que después fue central en los reclamos de las familias.
El local estaba registrado a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta, S.A. de C.V. Ese es el dato societario verificable y el único que damos como propio del establecimiento. Sobre quiénes eran sus beneficiarios finales las fuentes no coinciden, y por eso aquí no se afirma que «el dueño era» ninguna persona en concreto.
| Fuente | Qué afirma sobre la propiedad | Fecha |
|---|---|---|
| Wikipedia en español | Operador registrado como Atracciones y Emociones Vallarta, S.A. de C.V.; en el consejo, integrantes de la familia Madero | consultada en 2026 |
| Wikipedia en inglés | Los mismos titulares que Conexiones y Mangueras, S.A. (Cymsa) y Entertainment Enterprises of México | consultada en 2026 |
| El Financiero | Un empresario mexicano, socio en CYMSA Corporation y Entertainment Enterprises of Mexico; la versión surgió al hilo de un caso ajeno a la tragedia | 6 de noviembre de 2025 |
Un dato verificable que importa para entender los reclamos actuales: Atracciones y Emociones Vallarta, S.A. de C.V. sigue apareciendo en el padrón de permisionarias de la Secretaría de Gobernación, con el permiso número 4117. Es uno de los argumentos de la queja que las familias presentaron en 2025 y se explica en la página del expediente judicial.
El cambio normativo aprobado como respuesta explícita fue estatal y municipal, no federal. Está desglosado, con decretos y fechas de publicación oficial, en qué cambió en la ley y en el marco legal del estado.
| Dato | Versiones publicadas | Qué usamos |
|---|---|---|
| Hora del ataque | 15:15 · 15:30 · 15:50 · «alrededor de las 16:00» | La tarde del 25 de agosto. No elegimos una versión |
| Personas fallecidas | 52 (oficial) · «52+2» (memorial y familias) | 52, con la explicación del símbolo |
| Personas heridas | 10 · 11 · 12 | Las tres, con su fuente |
| Personas dentro | ≈150 · ≈300 | Ambas: no hay conteo oficial publicado |
| Número de agresores | ≈10 (CNDH) · 13 a 16 (Wikipedia) · 8 o 9 que entraron | Conjuntos distintos: participantes y quienes entraron |
| Titularidad | Tres versiones de beneficiarios finales | Solo la razón social registrada |
Las 52 personas tienen nombre y están en el memorial. Reproducir la lista aquí no aporta nada al lector y sí afecta a las familias.
Existen grabaciones del ataque y de la evacuación. Alojarlas convertiría una página de referencia en un espectáculo de la muerte.
Las descripciones minuciosas de la agonía de las víctimas no son información: son otro género.
De los 25 procesados, la mayoría no tiene sentencia firme. Aquí se escribe «procesado» y se indica el estado de cada expediente.
El jueves 25 de agosto de 2011, por la tarde, un grupo armado entró al Casino Royale de Avenida San Jerónimo 205, roció gasolina en los accesos y prendió fuego al establecimiento. Murieron 52 personas, en su mayoría por intoxicación con monóxido de carbono, porque las salidas de emergencia estaban cerradas con llave. Se atribuye a Los Zetas y el móvil documentado es una cuota de extorsión de 130 000 pesos semanales.
La cifra oficial es de 52: 10 hombres y 42 mujeres según el desglose publicado, dos de ellas embarazadas. El memorial y las familias usan el símbolo «52+2», que suma a los dos bebés no nacidos; no es una corrección de la estadística oficial, es la forma en que las familias cuentan su pérdida.
No hay una hora establecida de manera uniforme. Las versiones publicadas van de las 15:15 a «alrededor de las 16:00», con 15:30 y 15:50 en las fichas de Wikipedia. El rango es de 45 minutos y ningún documento judicial público lo cierra, así que la formulación correcta es «la tarde del 25 de agosto de 2011».
El establecimiento estaba registrado a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta, S.A. de C.V. Sobre sus beneficiarios finales hay al menos tres versiones distintas en fuentes públicas y ningún documento judicial abierto que lo resuelva, por lo que aquí no se atribuye la propiedad a ninguna persona física.
No. Son establecimientos distintos. El Casino Royale desapareció en 2011 y su edificio fue demolido en marzo de 2021; el predio de Avenida San Jerónimo 205 tiene hoy otro uso comercial. Confundirlos es frecuente porque ambos nombres se asocian al mismo corredor de la ciudad.